Para existir tenemos que abandonarnos a ser y abandonar el ser, pero para vivir tenemos que ser alguien, para ser alguien tenemos que tener un hueso, no tener miedo de enseñarlo y de paso perder la carne. Para vivir tenemos que respirar, para reírnos abrir la boca y de paso mostrar la lengua.

Insurrección de lo sensible y La experiencia del pensamiento en movimiento

Un proyecto de creación, investigación y escritura el cual relaciona reflexiones y prácticas que versan sobre filosofía de la conciencia, cuerpo, política y lenguaje. Surge como necesidad de crear experiencias de vida afectivas, que promuevan mundos en los que quepamos todas y todos. En el comienzo, 2013, el disparador fue poner en cuestión la experiencia misma en las prácticas en danza, para luego desbordarlas y comenzar a trabajar la experiencia en diversas instancias de nuestras vidas. En este camino, que aun estamos recorriendo, tuvimos que preguntarnos por; lo sensible, lo mental,  el sentido, conciencia, lenguaje, organismo, sujeto, política, conocimiento, autonomía, deseos, afectos, la teoría del caos, los otros y lo otro. Embriagadas por lo sensible, que es condición de la experiencia, abordamos éstas cuestiones desde un pensamiento producido en la aparente quietud del escritorio y en las inquietas experiencias mentales que nos proponen las practicas del movimiento. Ahora para nosotras la experiencia es sinónimo de conciencia, es movimiento, es la interacción que establecemos con el entorno y estamos entregadas a transitar y descubrir las implicancias de esta manera de vivir.

De preguntas y necesidades surgieron acciones para la investigación que se configuraron en prácticas abiertas, obras y proyectos escénicos, talleres, metodologías, textos, conformando estos dos universos: 

  • Insurrección de lo sensible: es la instancia de investigación donde accionamos a partir de la pregunta por la experiencia y sus implicancias.
  • La experiencia del pensamiento en movimiento: es la instancia donde la investigación se focaliza en las practicas en danza, abordando la pregunta por la experiencia y por como las experiencias mentales son parte constitutiva de nuestras prácticas. Estas a su vez son el producto de un entorno que se nos presenta siempre de modo contundente.

Desde el 2013, materializamos este proyecto Federica Folco, Sofía Lans, Cecilia Graña, son parte, Florencia Delgado, Martina Gramoso, Sofía Mutay, Juan Nuñez y Tiago Rama. También; Matias Chocho, Gabriela Farias, Fernando Goicoechea, Candai Calmon, Gianni Penna, Eva Fariña, Sandra Marroig, Adrián Castillo, Sofía Córdoba, Sebastián Niz, Stella Peña, Manuela Casanova, Joaquin Cruz, Eduardo Ferrer, Juan Onofri, Javier Contreras. En este proyecto y sus prácticas han participado más de 400 personas de Uruguay, Brasil, Argentina, Chile, España, México y Perú. Proyecto residente en Casarrodante 2015-2017.

Somos comunidad trabajando en fragilizar nuestra experiencia, situación presente, necesidad y deseo que irrumpen para crear otras posibles realidades en la que quepamos todas, todos.

“lo que explicamos es nuestra experiencia, y explicamos nuestra experiencia con las coherencias de nuestra experiencia, y al explicar nuestras experiencias cambia nuestra experiencia” Humberto Maturana (1997: 11),

 

 

 

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