¿por que lo hacemos?

 

Investigar es una posibilidad para transitar instancias críticas respecto a nuestro ser que es social, instancias que reconfiguran nuestra experiencia en esta matriz de sentidos que nos constituye. Nuestras prácticas artísticas tienen como característica inmanente una posición ético-política respecto al ser, estas pueden afirmar los imperativos establecidos desde el orden social y político, promoviendo la domesticación de los deseos, o puede que  promuevan y permitan la emancipación respecto a los mandatos constitutivos de la sociedad que por ahora nos piden reproducir desde el sujeto, los deseos centrales de la modernidad y con ella la del capitalismo.

Investigamos entendiendo al conocimiento como una creación colectiva y a la verdad como posibles interpretaciones en movimiento. Es decisión política modificar y transformar las lógicas instauradas en nuestras prácticas y sus representaciones. Es reacción frente a modelos dominantes que determinan nuestras experiencias en esta configuración particular de sentidos.

Somos y estamos en constante proceso de transformación, es la experiencia misma la que nos nutre empujándonos hacia la incertidumbre, que negamos racionalmente. Deseamos que este proceso sea una posibilidad para interactuar con otras sensibilidades, prácticas y saberes. Conocer, reconocer al Otro como parte del conocimiento, promoviendo la emancipación y contaminación de epistemologías diversas,  el conocimiento sólo se da en la diferencia.

Maturana dice: “toda la historia de la transformación del sistema nervioso tiene que ver con la convivencia, con el hacer cosas juntos”. Trabajar con el otro es trabajar sobre el sentido de ser, sabiendo que este depende en buena medida de cómo se construye el sentido de los otros, la identidad es movimiento.

Por un mundo en el que quepamos todas y todos