Enactivismo

“Los fenomenólogos se han concentrado en explicar por qué el conocimiento se relaciona con el hecho de estar en un mundo que resulta inseparable de nuestro cuerpo, nuestro lenguaje y nuestra historia social…. No podemos plantarnos fuera del mundo en el que estamos para analizar como su contenido concuerda con las representaciones, estamos siempre inmersos en el, arrojados en el.” Varela, Conocer, 1990

La teoría cognitivista moderna, la cual tiene sus cimientos en la era cibernética, se origina en Estados Unidos en 1956 y propone entender a la cognición como computaciones de representaciones simbólicas, Entiende al conocimiento como un representación atinada de un mundo externo que está dado de antemano, se trata de capturar lo que ya está dado ahí, en el mundo. Los modelos representacionales implican un sujeto relacionándose con un objeto que está predefinido. El cuerpo, con sus sistemas perceptivos y motores, es considerado como mecanismo de input y output, y no como un sistema que aporta y es parte de la comprensión central de los procesos cognitivos. Ante esta propuesta  de que es la experiencia y la cognición, y teniendo como antecedente lo propuesto por Heidegger,  la teoría del enactivismo surge como una oportunidad para comprender al hombre y su existencia de manera diferente que la planteada por la modernidad.

La teoría de la enacción, planteada inicialmente por el neurobiólogo y filósofo chileno Francisco Varela en su libro “De cuerpo presente” en 1991, tiene como marco las ideas de autonomía-biológica y autopoiesis. Propone, en contraposición a las teorías tradicionales del conocimiento, un rol activo de los organismos en la constitución de su experiencia. Para el enactivismo la conciencia está inscrita en la corporalidad, es la experiencia de un organismo enactuando en un mundo, es un proceso de regulación y desarrollo inscrito en la corporalidad biológica propia de todo organismo. Enactuar es poner en acto, el conocimiento es enactivo porque se adquiere en la propio interacción establecida entre el organismo y el medio ambiente. La cognición es lo que se produce en el acto de ser y hacer en el mundo, es la continua generación de sentido que los organismos producen durante su actividad y acción en el mundo. El proceso de cognición no debe reducirse a la recepción pasiva de información y representaciones simbólicas de un mundo fijo. El conocimiento surge como un continuo en la vida de los seres vivos que en tanto sistemas autónomos enactúan sus mundos significativos plenos de sentido.

El enactivismo se acerca a lo biológico resaltando el rol de la acción, el cuerpo, o las habilidades sensorio-motrices en la experiencia. Se presenta como alternativa a las propuestas tradicionales de sujeto, objeto y su interrelación, al proponer que la experiencia, el significado y el pensamiento, suceden en la continua interacción que se da entre el organismo y el medio ambiente, cuyo resultado es nuestro entendimiento del mundo. El enactivismo no separa el sujeto del objeto ni la mente del cuerpo, propone un solo sistema el cual es en el mundo y con el mundo. Cuestiona la teoría clásica de la representación que propone una entidad mental interna que se relaciona con el mundo exterior a través de lo que se denomina referencia. Para el enactivismo la representación es una función que implica un patrón flexible de interacciones entre el organismo y el ambiente. La conciencia es similar a la experiencia, la conciencia no es una función de nuestro organismo, sino que es una acción que se da en la relación que se establece entre el organismo y el medio ambiente.

“La operación del cerebro se interesa centralmente en la enactuación del mundo a través de la historia de linajes viables; es un órgano que construye mundos en vez de reflejarlos”, Varela, Conocer, 1990,