FUÁ

la lengua de nuestras posibilidades

 

Somos billones de células, reacciones químicas, flluidos, gases, bacterias, materia fecal, tejidos transitando un camino de insistencias. Buscamos llegar a estados que distorsionen nuestros sistemas perceptivos habituales. Ahora la acción es la atención, el afecto se desparrama y la lengua es lengua. El tiempo, el ser y la necedad de nombrar se diluyen. Lo sensible del colectivo reivindica visceralmente posibilidades, encarnamos la carnes e incitamos nuestros deseos y pulsiones para que nos empujen sin miedo a vivir desde otra experiencia. Los que estamos aquí somos la materia donde se despliega esta insurrección, estas invitado.

FUA / la lengua de nuestras posibilidades (2015) Experiencia escénica que se presenta como obra, la cual nos permite poner en practica la desactivación del sentido, ideas, imágenes, pensamientos que son prejuicios configurados desde la razón ante la mirada  del espectador y la convención escénica.

Es abierta a quien quiera hacerla y toma el cuerpo de quines la habitan.

Han sido parte de la creación de FUA; Sofia Lans, Cecila Graña, Florencia Delgado, Martina Gramoso, Tiago Rama,  Sebatian Niz, Juan Nuñez, Candai Calmon, Matias Chocho,

Dirección; Federica Folco

Han sido parte de FUA; Gianni Penna, Manuela Casanova, Joaquin Cruz, Stella Peña, Sofia Mutay, Catalina Lans, Daniela Ochoa, Paola Polatti, Manuel Perez, coelgas de Recife, de San Jose y de Movimiento Sur

Creación realizada en el marco del proyecto de residencias de Casarodante 2015

Lucia Naser , La DIaria setiembre 2015  FUÁ: onomatopeya intraducible. FUÁ presenta a un uso de la palabra que se resiste a mediar entre vos, yo y la escena que nos hace encontrarnos con los bailarines y con los demás espectadores, a quienes vemos entre esta masa móvil de pieles, músculos, sexos, huesos, ropa. El sudor visible y olfateable, la mirada que nos incluye, los cambios repentinos de foco o de lugar nos hacen más conscientes de nuestra presencia, de la temporalidad de las acciones, y por ahí, también, del hecho de que nosotros también tenemos un cuerpo. FUÁ es como jugar al quemado, con la diferencia de que aquí algunos jugadores sí quieren quemarse/sí quieren fuego. Las diversas reacciones y reverberaciones de la obra en los cuerpos de los otros -nosotros- son parte de FUÁ.